Se registraron 453 víctimas de “trata de personas” el año pasado en Perú

Se registraron 453 víctimas de “trata de personas” el año pasado en Perú

Mucho cuidado.

FOTO: Epensa
  18/07/2013
En pleno siglo XXI, la ‘trata de personas’ (comercio y tráfico de seres humanos) existe. Y el Perú no escapa de este flagelo. Los casos a la vista son los registrados gracias a operativos policiales o denuncias de los más valientes que escapan de sus garras. En el 2012 se registraron 453 víctimas. El 60% era menor de edad; la mayor cantidad, niñas y adolescentes mujeres (85%). De todas estas víctimas, el 63% sufre las afrentas de la explotación sexual. Además, hay un 6% de menores de 12 años que están asociados a temas de mendicidad, según cifras del Instituto de Criminalidad del Ministerio Público.

De la selva, su explotación.

Loreto ocupa el vergonzoso primer lugar, con el 12% de casos registrados; le siguen Lima con un 10.9% y Cusco, San Martín y Madre de Dios, este último relacionado con el tema de la minería ilegal.

Estas víctimas, que en su mayoría tienen de 13 a 17 años de edad, refiere la coordinadora del Proyecto del Sistema de Protección de la   Save the Children, Victoria Rico, están en poder de sujetos que las explotan en bares, restaurantes, picanterías, night clubs y prostíbulos (en su mayoría dueños de los locales).

Por aquí sí.

Hay dos rutas comerciales de víctimas; el Corredor Sur (Puno, Arequipa, Cusco y Madre de Dios) y el Corredor Norte (Piura, Tumbes y Ecuador). Todos engañan a sus víctimas con el cuento del trabajo.El desarrollo de este ilegal negocio es la falta de coordinación entre países fronterizos para la detección y devolución de víctimas.

Asimismo, Rico observó la carencia de una política integral entre los organismos responsables para la prevención, tratamiento y reinserción social de los jóvenes rescatados, cuyos daños, por ser sistemático, puede ser irreversible, si no reciben el tratamiento psicológico adecuado.

About Gabriel Arriarán

Es el director de Frontera Pirata. Licenciado en antropología por la PUCP, MsC in Social Anthropology por el LSE. Trabajó como reportero en LaMula.pe, fue colaborador de la revista Frontera D, en España, y de la plataforma de periodismo de investigación Convoca.pe, en Perú. Fue uno de los periodistas que participó de la investigación de los Panama Papers. Escribe sobre la actual fiebre del oro en la Amazonía, e investiga casos de trata de personas asociados a las mafias de la minería ilegal.