“Coyotes” trafican con el traslado de haitianos en Madre de Dios

“Coyotes” trafican con el traslado de haitianos en Madre de Dios

Informe de Projusticia escrito por el periodista Manuel CalloquispePuerto Maldonado – Madre de Dios 04 agosto 2013 – 12:05 pm, 0 comentarios

Este es uno de los hospedajes donde alojan a los haitianos antes de llevarlos al Brasil.

PUERTO MALDONADO – MADRE DE DIOS

Luego de cuatro meses de investigación periodística logramos desentrañar lo que parecía un rumor en la ciudad de Puerto Maldonado. Ciudadanos peruanos conocidos como “coyotes” trafican con ciudadanos Haitianos para pasar la frontera de Perú – Brasil. Para ello cuentan con la colaboración del jefe de la División de Seguridad del estado de Puerto Maldonado, el mayor Richard Santillana Hidalgo y otros suboficiales de la Policía Nacional como Jesús Esquivel Rodríguez, Olga Menacho Flores, Mario Sereceda Huamán, Moisés Ccosco Jara.

Hicimos seguimiento al vehículo AV-1089, observando que se constituye constantemente hacia el pasaje Teresa Gonzales donde se encuentra un hospedaje de nombre “Monterrico”  lugar donde se alojan los haitianos en grupos de 06, 08 o 10 que vienen de la ciudad de Cusco y Arequipa, observándose que el  conductor del vehículo en mención realiza las coordinaciones con los vehículos, solicita la documentación para revisarlo, un vez realizado su trabajo de verificación y control se dirige hacia el Jr. Manu 1085 donde se ubica la empresa “Ross Holding Peru SAC” de propiedad del tal “Elvis”

Encontramos también que los hospedajes “El Maternitano” ubicado en la Av. Fitzcarrald Nro. 112 alojan a los haitianos, otros hospedajes son “Inambari” ubicado en el Jr. Pardo de Miguel 959, el Hospedaje “Huarteño”  y el domicilio del ciudadano Esquibel Rodríguez.

El vehículo con placa AV-1089 de color gris, modelo WIHS, marca Toyota, pertenece a Mario Sereceda Huamán. El día 28 de mayo lo ubicamos en la puerta de la comisaria de Seguridad del Estado. Precisamente ese mismo día la Policía detuvo por falta a ley de extranjería, a 54 haitianos. Ese día a Mario Sereceda lo vimos bajar del vehículo y trasladarse a la oficina del jefe de la División de Seguridad del estado de Puerto Maldonado, el mayor Richard Santillana Hidalgo, logramos grabar imágenes de su ingreso a la oficina junto a numerosos ciudadanos Haitianos que estaban siendo intervenidos esa misma mañana.

Logramos contactar con uno de los tratantes, conocidos como “coyotes” se reserva su nombre, una de ellos responde al seudónimo de “Heidi” y otro transportista  que responde al seudónimo de “Fredy” quienes sindican al mayor Richard Santillana Hidalgo, quien recibe los pagos por el paso de los haitianos por la ciudad de Puerto Maldonado para ser trasladados a la ciudad de Iñapari frontera con Brasil. Precisamente logramos grabar una llamada

COMO OPERAN LOS COYOTES
“Heidi” nos dio información confidencial, aunque ella se negó a ser gravado por temor a represalias, pero logramos grabar en audio sin su consentimiento, este último fin de semana. Ella cuenta al detalle, como operan la mafia de trata de personas, y que autoridades están comprometidas con este ilícito negocio.

Según Heidi, son cuatro los grupos que operan como coyotes, quienes se disputan el traslado de los haitianos desde Cusco hasta la frontera de Brasil. En el Cusco existe otro grupo de coyotes que los traen desde la frontera de Ecuador hasta el Cusco. Heidi era líder de los “coyotes”, pero otros coyotes la indispusieron ante el mayor Santillana y por eso la aislaron, según ella temen que pueda filtrar información. Los “coyotes” de Madre de Dios, ya saben del número de ilegales que vienen en los buses interprovinciales, ellos los reciben en el Km.30 a 35 para luego acompañarlos en otro vehículo hasta el terminal, donde los trasladan inmediatamente a sus vehículos, autos y motocarros los trasladan a los hospedajes que previamente ya están notificados de su llegada.

Heidi sindica al mayor Richard Santillana Hidalgo, y sus colaboradores los SO3, Laguna, Escobar, y Aguilar, que están servicio activo. Estos policías en actividad allegados al mayor Santillana, intervienen a los buses Interprovinciales, primero para cerciorarse de cuantos haitianos traslada el bus y dar cuenta al mayor Santillana, ya que por cada haitiano trasladado el mayor Santillana cobra entre 20 a 30 dólares.

Los “coyotes” inicialmente trataban de evitar a la Policía, pero como existe el trato de que por cada extranjero un cupo; los buses llegan hasta la jefatura de Seguridad de Estado de Puerto Maldonado. En este lugar a los haitianos Intervenidos se les revisa los datos personales, luego elaboran un parte al superior y luego son sueltos, generalmente luego de la noche, luego de las 7 pm.

También trasladan los equipajes a los hoteles y luego en la noche a los hospedajes, esa misma noche entre las 9 y 11 de la noche en autos particulares que en su mayoría son de propiedad de los coyotes los trasladan a la frontera con Brasil donde otro grupo de coyotes de dicho país los recogen en autos de la ciudad Iñapari para hacerlos pasar la frontera pagando a la Policía Federal, para luego dejarlos en la ciudad de Brasilia, donde existe una especie de casona, llamado  “El Refugio”, una casa de retiro espiritual probablemente de la Iglesia o del estado de Brasil, quienes estarían ligadas a una organización dedicada a la colocación de los Haitianos para buscarle trabajo y cobrar cupos para ello. En este lugar de refugio, los haitianos preparan toda la documentación para ser legalizados su condición de extranjeros y buscar trabajo en Brasil y/o viajar a Chile u Europa.

Heidi dice que cada Haitiano paga entre 120 hasta 150 dólares por este traslado, desde a la ciudad de Puerto. Maldonado hasta la frontera. Menciona que también llegan Africanos Senegaleses, pero ellos pagan entre 180 a 200 dólares, y los dominicanos pagan 300 dólares. Esto es a todo costo, el “coyote” paga hospedajes y los cupos a la policía.

EL ABUSO DE LOS “COYOTES” Y LA CRUELDAD DE LA TRATA DE PERSONAS
Heidi dice que el traslado no incluye alimentación. Los haitianos generalmente pasan todo el día y la noche de sed y sin alimentarse desde Cusco hasta la frontera. Cuando no tienen dinero son retenidos hasta que reciban su trasferencia y puedan pagar su pasaje. Este último fin de semana un haitiano llego enfermo y fue trasladado al Hospital Santa Rosa de Puerto Maldonado, la prensa local solo informo sobre la salud producto del largo viaje. Corroboramos que su estado era en realidad por falta de alimentación. Incluso uno de los “coyotes” denominado el “gordo Ali” abusa sexualmente de las mujeres haitianas, con la promesa de pasarlas gratis hasta la frontera, pero al llegar a la frontera les cobra con la amenaza de entregarlas a la Policía. Es peor el caso cuando la ciudadana extranjera no tiene dinero para el pago del traslado, el “Gordo Ali” abusa sexualmente de ellas para trasladarlas hasta la frontera. “Gordo Ali” tiene una pollería en la Av. Fitzcarrald y también hospeda a los haitianos en su domicilio. El hospedaje no necesariamente significa cama para cada extranjero, muchas veces cuando el número se supera al de las camas del hospedaje, estos son hacinados en los cuarto del  hospedaje como carga.

Estos últimos días están llegando diariamente entre 40 y 50 haitianos, de lo que se deduce que diariamente el mayor Santillana recibiría entre 800 a 1,000 dólares y al mes esta cifra puede superar  los 25,000 dólares. Un porcentaje de este monto estaría llegando al coronel jefe territorial de la Policía en Madre de Dios. Junto a Heidi logramos grabar conversaciones telefónicas con el mayor Santillana, lo confirmaría la relación de dicho oficial de la Policía con los coyotes tratantes de personas.

Heidi dice que por cada haitiano que pasa por su comisaria, pagan 20 dólares al mayor Santillana. Y para el paso de los controles policiales entre Puerto Maldonado hasta Iñapari, entre 100 y 150 soles por vehículo. Al mes les queda como ganancia unos 8,000 dólares, cifra suficiente para alentar el tráfico de personas. Por eso es la pelea entre las bandas de “coyotes”.

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About Gabriel Arriarán

Es el director de Frontera Pirata. Licenciado en antropología por la PUCP, MsC in Social Anthropology por el LSE. Trabajó como reportero en LaMula.pe, fue colaborador de la revista Frontera D, en España, y de la plataforma de periodismo de investigación Convoca.pe, en Perú. Fue uno de los periodistas que participó de la investigación de los Panama Papers. Escribe sobre la actual fiebre del oro en la Amazonía, e investiga casos de trata de personas asociados a las mafias de la minería ilegal.