Estragos de la minería ilegal pueden verse desde el espacio

Estragos de la minería ilegal pueden verse desde el espacio

Imágenes de Google Earth y la NASA tomadas a 700 km de altura muestran cómo la región ha sido depredada.

1984.Hace tres décadas en la margen derecha del río Inambari había un bosque inexplorado el cual es todavía un área protegida de la Reserva Nacional de Tambopata. Las manchas en esta captura son nubes.
Estragos de la minería ilegal pueden verse desde el espacio

2012. Las últimas imágenes publicadas por Google Earth de la selva amazónica son de hace dos años y, sin embargo, ya muestran cómo se extendió la actividad minera en La Pampa.
Estragos de la minería ilegal pueden verse desde el espacio

Detalle. Cada año se removieron al menos 110 hectáreas de bosques solo en este sector. En todo Madre de Dios, la cifra supera las 50.000 hectáreas destruidas.
JUAN PABLO LEÓN ALMENARA

La mineros ilegales han devastado cerca de 50.000 hectáreas de rica selva amazónica en Madre de Dios. La depredación es tan extensa que puede verse desde el espacio.

La fotografía satelital constituye otra clara manera de constatar el daño ambiental que genera la minería ilegal. Las imágenes tomadas desde el espacio por entidades como Google y la NASA permiten ver las enormes lagunas de agua y mercurio. Además, muestran que las cuencas de varios afluentes duplicaron su ancho natural debido a la remoción de tierra que realizan las dragas, operadas por al menos 100.000 personas dedicadas a la actividad en toda esta región.

Los satélites extranjeros que orbitan a 700 kilómetros de altura han divisado decenas de cavidades circulares de hasta 250 metros de diámetro, maquinaria en operación y otras en abandono en medio de la selva espesa, además de campamentos mineros donde se ejercen actividades ilícitas como la prostitución y la explotación laboral de menores.

Zonas conocidas como Delta, Huepetuhe y Guacamayo, donde la extracción de oro ha convertido la Amazonía en un lugar inhabitable, fueron fotografiadas desde la ionósfera.

El caso más crítico de devastación se observa en La Pampa, que va desde la margen izquierdo de la Interoceánica Sur hasta el río Inambari. Aquí son más de 25.000 los mineros ilegales que han invadido la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional de Tambopata.

La minería en La Pampa se inició en el 2005, cuando los dueños de terrenos agrícolas permitieron a los ilegales buscar oro en sus propiedades a cambio de pagos y regalías. Nueve años después, ha sido saqueada una extensión de árboles de 14 kilómetros de largo por 2 kilómetros de ancho.

VIGILAN DESDE EL CIELO

Una de las herramientas que develan al mundo los estragos de la minería es Google Earth Engine, un sistema que presenta en una línea de tiempo la deforestación en Madre de Dios.

Se trata de imágenes satelitales recopiladas desde 1984 hasta el 2012, en las que se observa cómo el bosque amazónico se transforma en charcos envenenados y desierto estéril.

El mundo también puede ser testigo de esta devastación gracias a los registros de los satélites Land Sat, construidos y puestos en órbita por Estados Unidos para observar en alta resolución la superficie terrestre. Estos dispositivos han fotografiado, desde 1972, el proceso de desaparición de áreas amazónicas del Perú y Brasil.

LO QUE DEBE SABER

PÉRDIDA INCALCULABLE

Entre 1999 y el 2012, la deforestación causada por la minería aurífera ilegal tuvo una expansión del 400% en Madre de Dios.

RESERVAS NATURALES

Más de la mitad de las principales cochas (lagunas) y más de un tercio de los aguajales (pantanos de palmeras) han sido impactados por la minería en Madre de Dios.

PREOCUPANTE CIFRA

La minería ilegal en la región afectó 116.577 hectáreas de cochas, aguajales y sus sistemas de drenaje.

About Gabriel Arriarán

Es el director de Frontera Pirata. Licenciado en antropología por la PUCP, MsC in Social Anthropology por el LSE. Trabajó como reportero en LaMula.pe, fue colaborador de la revista Frontera D, en España, y de la plataforma de periodismo de investigación Convoca.pe, en Perú. Fue uno de los periodistas que participó de la investigación de los Panama Papers. Escribe sobre la actual fiebre del oro en la Amazonía, e investiga casos de trata de personas asociados a las mafias de la minería ilegal.