Minería informal: la verdad sobre el proceso de formalización.

MINEROS INFORMALES RECIBIENDO CAPACITACION POR INICIATIVA PRIVADA. QUICACHA – AREQUIPA

Es mucho lo que se dice de la minería informal, pero ¿sabemos qué piden realmente y si esto se puede cumplir?

¿Sabes qué es un IGAC? ¿Cuánto cuesta realizar uno? ¿Qué es un COME? ¿Qué implica la autorización de inicio/reinicio de actividades? ¿cuánto se demora? Si no tenemos claro todo esto, no habrá estrategia de saneamiento que solucione el problema.

Kike Serrano

PUBLICADO: 2014-04-21

El día 20 de abril mediante el Decreto Supremo No. 029-2014-PCM se aprobó la estrategia de saneamiento de la pequeña minería y minería artesanal. Pero, ¿qué significa esto en realidad? El tema de la formalización de la minería es muy complejo. Pudiera quedarme por horas hablando de cada punto que hace que la formalización solo quede en buenas intenciones, como ha venido siendo en los últimos años. Pero es momento de saber realmente lo que hay detrás de todo este problema, más allá de las imágenes que nos muestra la prensa de bosques amazónicos depredados o manifestaciones de peruanos reclamando que los escuchen en una ciudad que no es la suya.

Lo que a continuación expongo son las complejidades que como profesionales al servicio de los pequeños mineros y mineros artesanales hemos sufrido a lo largo de todo este “proceso”. Tocaré temas puntuales de los requisitos que exige el Estado para que un minero informal pueda ejercer sus actividades formalmente, según el D.L. 1105. Hablar de lo que sucedió en años anteriores (en los años anteriores al año 2000) sería expandirse mucho en el tema, por lo que el análisis parte de la problemática actual.

En casi todo el Perú se realizan actividades mineras a pequeña escala. Dependiendo de la zona y la geografía, es el tipo de actividad que practican: los mineros informales de la costa desértica y rocosa y sierra montañosa practican la minería filoneana o de socavón (en el caso del oro, éste se encuentra dentro de las rocas), y los de la selva amazónica la minería aluvial (el oro está en la arena bajo el río). En ciertos lugares se practican ambos tipos, como en Puno.

En el 2012, el gobierno decidió implementar un proceso para que todos los mineros informales del país se puedan formalizar. Es así como se emiten una serie de decretos legislativos que buscaban brindar un marco para un proceso de formalización. Dentro de esos decretos, está el D.L. 1105, el cual establece las pautas para dicho proceso, y en el cual nos centraremos.

Para tener un censo de todos los mineros informales, este decreto les exigía firmar un papel donde indican sus nombres y datos, el nombre de la concesión donde trabajan, el tipo de contrato que tenían con el dueño de la concesión y su firma, con el fin de comprometerse a cumplir con los requisitos administrativos, legales y ambientales que imponía el Estado. Este documento se llama “Declaración de Compromiso” (DC), documento que juega un papel muy importante, como veremos más adelante.

De todos los mineros informales existentes en el país, solo 72 mil pudieron presentar a tiempo su Declaración de Compromisos. Es aquí donde el Estado se olvida totalmente de los que no pudieron presentar esta Declaración, que es la única diferencia entre informales e ilegales. Pero sigamos con el análisis de estos 72 mil que sí pudieron presentarla.

Este D.L. 1105 también señala que, el minero informal que haya firmado su Declaración de Compromiso pueda ser formal, tiene que cumplir con estos requisitos:

1.  Presentación de la Declaración de Compromiso (DC).

2.  Contrato de Cesión o Explotación con el titular del derecho minero.

3.  Acreditación del Uso del Terreno Superficial.

4.  Autorización del Uso de Aguas.

5.  Instrumento de Gestión Ambiental Correctivo – IGAC

6.  Autorización para el Inicio/Reinicio de actividades.

Sólo los que cuentan con la DC acceden a los “beneficios” de esta ley. Sin embargo, ¿por qué es casi imposible para el minero informal cumplir con lo que le pide el Estado peruano para que pueda ejercer sus actividades formalmente? Aquí algunas respuestas:

1.  Declaración de Compromiso

Como anteriormente lo mencioné, solo 72 mil personas (entre naturales y jurídicas) lograron firmar y registrar su Declaración de Compromiso, incluyendo las que se encontraban en Madre de Dios (gran error, porque ahora quieren cancelar lo que aprobaron en su momento). Se dice que son casi 200 mil personas que se dedican a la minería artesanal, ¿dónde quedan las 128 mil restantes? Pues el Gobierno les ha dicho: formalícense por la vía ordinaria, o sea según lo dictamina la ley 2765, un proceso mucho más largo y más costoso. La diferencia es que no pueden realizar actividades sin antes haberse formalizado, a diferencia de los que tienen Declaración de Compromiso que pueden ejercer sus actividades aun no siendo formales. Ahora, después de un año y medio de otorgadas, el gobierno ha decidido empezar a cancelar algunas Declaraciones otorgadas.

2.  Contrato de Cesión o Explotación

Este punto es el principal cuello de botella del proceso de formalización. Una concesión minera te da el derecho a extraer los minerales que existen debajo de un terreno superficial, no te hace dueño del terreno en sí. Concesionar en los años 2000 fue como ir al mercado a hacer las compras, y las grandes mineras y funcionarios públicos fueron los grandes beneficiados. Ahora ellos tienen concesiones sin utilizar, sólo pagan un pago anual (derecho de vigencia) y esperan de brazos cruzados hasta que llegue algún minero artesanal a pedirles por favor que les firmen un contrato. ¿Por qué la mayoría no puede cumplir con firmar estos contratos con los dueños de las concesiones? En algunos casos, los titulares han cambiado de nombre o simplemente no aparecen, no se les puede ubicar. En otros, el titular es una empresa extranjera que concesionó “por si acaso lo necesite” o porque simplemente era fácil, y ahora simplemente no quieren firmar porque no tratan con “informales”. En otros, el titular aparece, pero con un contrato que él mismo (o sus abogados) han diseñado, y que la mayoría de veces es un contrato abusivo, específicamente en porcentaje de regalías, en venta libre del mineral, en plazo del contrato, en análisis de laboratorios, pesaje, prácticas de comercio justo, entre otras. Pero como el titular tiene “la sartén por el mango” porque es el dueño de la concesión y ni el Estado puede arrebatársela, al minero no le queda otra que rogar por un milagro que haga que firme algo justo, o simplemente firme. ¿Apareció el Estado para resolver este problema? No. Y no podrá hacer nada si no modifica las reglas del juego.

3.  Acreditación del Uso del Terreno Superficial

Una vez cumplido los dos pasos anteriores, el minero informal tiene que pedir la autorización para realizar sus actividades al dueño o dueños del terreno. El dueño puede ser una persona natural, una comunidad campesina o simplemente eriazo (terreno sin dueño). Muchas veces los dueños de los terrenos son las mismas comunidades campesinas, ahora mineras. Pero aquí surge otro problema. Ellos tienen documentos que acreditan ser los dueños, como certificados de posesión o documentos de herencia, pero debido a la falta de información y de abandono por parte del Estado, nunca han registrado sus documentos en registros públicos, por lo que sus terrenos figuran como eriazos (sin dueño). Con ellos, pierden fuerza a la hora de querer negociar el contrato de explotación con el dueño de la concesión, ya que este no puede tampoco hacer nada sin la autorización de los dueños del terreno superficial. Los que pudieron demostrar que son dueños del terreno superficial tienen la gran opción de negociar un contrato. Sin embargo, nuevamente se encuentran con el contrato único impuesto por el titular de la concesión. Si no firman los titulares, los mineros no pueden formalizarse. Si no firman los mineros, a los titulares no les interesará mucho porque nunca han hecho nada en esas concesiones.

4.  Autorización del Uso de Aguas

Los que lograron (increíblemente) cumplir con los pasos anteriores, ahora tienen que presentar la Autorización de Uso de Aguas, trámite que con el D.S. 032-2013-EM, se incluyó en el Instrumento de Gestión Ambiental Correctivo. Es la Autoridad Nacional del Agua (ANA) la que recibirá por parte de la Dirección Regional de Energía y Minas de cada región la sección especial del estudio sobre el uso de aguas, para su revisión y aprobación. Pero sólo se entregará la autorización una vez aprobado el IGAC. Se alarga la agonía del minero.

GRAN MINERIA FORMAL – CONTAMINANTE

5.  Instrumento de Gestión Ambiental Correctivo (IGAC)

Otro gran cuello de botella para la formalización minera. El IGAC es un estudio en primer lugar complicado, y en segundo, costoso. Sólo el trámite cuesta más de 3 mil soles; y el estudio bordea los 30 mil soles. La finalidad de este estudio es especificar las actividades que realiza el minero y la manera de cómo implementar un Plan de Manejo Ambiental para que paulatinamente realicen sus labores de manera responsable social y ambientalmente.

Es en este punto donde se separan los mineros de costa y sierra con los mineros que trabajan en la selva. En cuanto a los primeros, y sobre todo los de las zonas desérticas, el IGAC puede ser aprobado fácilmente ya que el impacto al ambiente es casi nulo, debido a que donde laboran no hay ríos ni bosques, y casi nunca llueve. Sin embargo, se tienen que combatir los problemas referentes a la salud ocupacional e higiene de los mineros, sobre todo en el momento de refogar (poner al fuego el mineral que se encuentra con mercurio), ya que el mercurio sale en forma de vapor al aire. Este problema puede ser tratado fácilmente con una retorta, la que capta el mercurio que puede ser reutilizado. Otros utilizan pozas de cianuración (cianuro) en lugar de trabajar con el mercurio. Tampoco hay mayor problema de contaminación con una adecuada gestión ambiental y una correcta y estricta implementación de normas de seguridad e higiene.

En cuanto a los que trabajan en la selva, definitivamente hay una depredación brutal de los bosques (ojo, no todos los que trabajan en la selva usan maquinarias, existen los que aún usan métodos artesanales, aunque el mercurio siempre está presente). Debido a la naturaleza de sus actividades, es casi imposible que un minero informal de estas zonas logre que le aprueben su IGAC. Con ellos se tiene que tener una alternativa razonable para que dejen de lado sus actividades y puedan laborar en otros asuntos relacionados con el tema, como por ejemplo la reforestación de los bosques contaminados, o la inserción de éstos en actividades del Estado. Pero lo que el Estado hizo con Madre de Dios es una calamidad que refleja que prefieren usar la fuerza armada en vez de la palabra.

Sabemos que la minería artesanal no es fija; hay que buscar en diferentes zonas donde se encuentran las vetas (mineral con oro) o el oro diseminado, lo que obliga al minero cambiar de puntos de actividad constantemente. ¿Cuál es el problema con esto? Que el Estado muy inteligentemente ha decretado que el IGAC sea sólo para un punto. O sea, aparte de complejo y costoso, no le servirá casi de nada al minero. ¿Qué pasa si necesita cambiar de ubicación? Pues tiene que olvidarse de todos estos pasos y formalizarse nuevamente por la vía ordinaria (más costosa que el IGAC, que de por sí ya es costoso), y encima no podrán realizar actividades hasta que sean formales. ¿Y cómo pagan sus estudios para ser formales? Mejor dicho, ¿cómo viven? Sin embargo, el Gobierno dio facilidades a la gran minería para que ya no hagan un Estudio de Impacto Ambiental semi detallado (EIAsd) a la hora de cambiar de ubicación de actividades o ampliar sus operaciones, sólo bastaría con un informe técnico, según R.M. 310-2013-MEM/DM. ¿Por qué no hacerlo con la pequeña minería y minería artesanal? Los que llegaron vivos a este punto, en este definitivamente murieron.

MINERIA ARTESANAL INFORMAL- ¿CONTAMINANTE?

6.  Autorización para el Inicio/Reinicio de Actividades.

Muchos creerán que este último paso es simplemente mero trámite. Totalmente equivocados. Tal como sucede con el IGAC, para obtener la Autorización de Inicio/Reinicio de Actividades se tienen que presentar diversos planos, estudios topográficos, geotécnicos, geomecánicos, diseño de las labores, del polvorín, programa detallado de avances y labores mineras, etc. Eso naturalmente cuesta, toma tiempo y (como en toda la pequeña minería y minería artesanal) casi no hay profesionales que los asesoren. Otro trámite complejo, aunque es casi imposible que el minero haya llegado hasta este punto.

Pero esto no acaba aquí.

A los mineros que se dedican a las labores de explotación el Estado les exige una Autorización Excepcional de Uso de Explosivos a Mineros en Proceso de Formalización, expedido por la SUCAMEC (antes DICSCAMEC). Y para pedir esta autorización el minero necesita otros ingredientes: un COME (Certificado de Operación Minera Excepcional) que tiene una vigencia de sólo 6 meses (si, otro trámite más), una relación de manipuladores de explosivos con licencia vigente (nadie lo tiene) y, para mí, lo más sorprendente: “en caso de no contar con polvorín propio, presentar una copia del contrato suscrito con la empresa que se encargará del almacenamiento y seguridad de los explosivos” (D.S. 046-2012-EM). Lo que no saben los individuos que han elaborado estas directivas es que es casi imposible encontrar un polvorín en las zonas donde realizan su actividad. Casi no hay empresas que lo brinden, quizás en Lima y alguna ciudad grande como Arequipa, donde es ilógico que los mineros que están a horas de estas ciudades vayan a recoger sus explosivos y volver a su labor custodiado por una empresa privada hasta su socavón a más de 10 horas de pista y 4 de trocha. ¿Cuánto costaría eso? Para todo esto, ¿habrá alguna empresa que se aventure a brindar este servicio? Entonces, ¿Cómo consiguen los explosivos actualmente los mineros informales? Simple: mercado negro. Muchas veces son las grandes mineras quienes les venden los explosivos a los informales, poniendo en riesgo sus vidas. Aun así, para todos, los malos de la película siguen siendo los informales.

Imagínense que increíblemente se haya logrado formalizar un minero. ¿Qué es lo que le espera? Los beneficios de la formalización son muchos. Recordemos también que una vez formalizados los mineros deberán pagar todos los impuestos de ley, que es lo que todos los peruanos que generamos ingresos debemos hacer, y con gran honor. Sabiendo cómo se ha venido trabajando en todos estos años y la falta de profesionalismo en todo aspecto, ¿los mineros artesanales están capacitados para manejar su contabilidad? ¿No se generará una multitud de gente endeudada con el Estado sólo por no saber qué, cuándo y cómo declarar sus impuestos? Es más, aún no se ha creado ningún régimen simplificado para los pequeños mineros o alguno que los incluya. Existe un Régimen Único Simplificado donde se incluyen actividades como la agricultura y la pesca artesanal (D.L. No. 937, Texto del Nuevo Régimen Único Simplificado), pero inexplicablemente no incluyen a los pequeños mineros y mineros artesanales. ¿Por qué quitar este beneficio del Estado peruano a los propios peruanos que se dedican a esta actividad?

Dice el Estado que viene capacitando, cosa que no es real. Dice el Estado que ha implementado Ventanillas Únicas, y las ha implementado a finales del año pasado. Dice el Estado que se formalicen, y viene actuando como hasta ahora, sin rumbo y sin saber realmente lo que están pidiendo.

Es momento de tomar conciencia y no opinar por opinar, sólo viendo las imágenes que difunde la prensa. He visto muchas iniciativas contra la minería ilegal como “Prohibido Arrugar” o “Juntos contra la minería ilegal”, pero ¿dónde está el grupo “Juntos contra la incapacidad del Estado para poder formalizar a los mineros? Estoy totalmente en contra de que se sigan contaminando los ríos, los bosques, el aire, el agua y las mismas personas, pero para mí la peor minería es la contaminante, sea a gran escala o a pequeña escala, formal o informal. Y para que deje de ser contaminante, se necesita que el Estado empiece a funcionar.

Esperemos que los funcionarios encargados se decidan por fin a arrancar las raíces del problema sin maltrato a las personas, con palabras, sin muertes y con mucha inteligencia.

PD: ¿Alguien le ha pedido un estudio de impacto ambiental a Urresti cuando hace explotar máquinas con combustible en los ríos de la selva o pozas repletas de cianuro en poblaciones cercanas? Deberían.

Anuncios

About Gabriel Arriarán

Es el director de Frontera Pirata. Licenciado en antropología por la PUCP, MsC in Social Anthropology por el LSE. Trabajó como reportero en LaMula.pe, fue colaborador de la revista Frontera D, en España, y de la plataforma de periodismo de investigación Convoca.pe, en Perú. Fue uno de los periodistas que participó de la investigación de los Panama Papers. Escribe sobre la actual fiebre del oro en la Amazonía, e investiga casos de trata de personas asociados a las mafias de la minería ilegal.

A %d blogueros les gusta esto: