Trama y urdimbre

Las conexiones entre Hunt Oil,  el estudio de abogados Laub&Quijandria, y el Ejecutivo. 

En nuestro país, la facilidad con la que personajes del sector privado pasan a ocupar cargos políticos es tan fluida que cualquiera pensaría que no cabe hablar de conflictos de intereses.

En este artículo presentamos un repaso de los contactos que la petrolera texana Hunt Oil ha tenido o tiene con altos cargos políticos en el Perú. Si no fuera porque la democracia en el Perú es tan joven podría decirse que los nexos que esta firma ha ido tejiendo con figuras de la política local se remontan a cuando nuestro sistema de gobierno aun estaba en pañales.

Cuestión previa: Hunt oil en Madre de Dios

Madre de Dios es uno de los principales escenarios de la iniciativa estatal por formalizar y erradicar la actividad minera irregular en el país. Bajo la conducción del general en retiro Daniel Urresti, alto comisionado para la formalización minera, se ha producido normativa y se han llevado a cabo diversos operativos orientados a la regulación de la actividad y a las sanciones para aquellos que vulneraban las normas emitidas.

Un aspecto particularmente polémico del proceso de formalización es el concerniente a la supersposición entre los diversos tipos de concesión sobre los terrenos. Los mineros madrediosenses, quienes obviamente cuestionan la formalización, apuntan a Hunt Oil como el verdadero ‘interesado’ en acabar con la actividad minera en Madre de Dios. ¿Por qué?

De acuerdo a la normativa que establece los lineamientos de la formalización minera, pueden ser canceladas aquellas declaraciones de compromiso de formalización que se encuentren “sobre áreas de prospectos y/o proyectos insertos en procesos de promoción de la inversión privada y/o con garantía otorgada por el Estado peruano mediante Decreto Supremo”. Y la inversión de Hunt Oil sobre el Lote 76 -en cuya área superponen 1,649 derechos mineros- cuenta con este tipo de garantía.

Puestos a hacer un poco de historia, encontramos que la firma texana ha tenido antes poderosos aliados y sólidos nexos con el Ministerio de Energía y Minas.

La conexión Kuczynski

En un artículo publicado por Bob Davids para el Wall Street Journal, se afirma que: “(Ray) Hunt iba con regularidad a Lima para presionar por cambios a la ley de energía. Uno de sus asesores más influyentes fue Pedro Pablo Kuczynski, ex ministro de economía del Perú. En el 2003, Kuczynski organizó una cena en su casa a la que asistieron Ray Hunt, el presidente peruano Alejandro Toledo, y el ministro de energía y minas, Jaime Quijandría. Luego el gobierno comenzó a presionar al Congreso para realizar una serie de ajustes a las leyes y regulaciones. Después de dos años, esos cambios habían variado la legislación energética del país, en favor de las exportaciones”.

En un artículo de David Rivera y Pablo O´Brian para el número de septiembre de 2009 de la revista Poder, Quijandría afirmó que era falso que a esta cena en casa de Kuczynski hubiese asistido el ex–presidente Toledo. La que sí asistió fue Beatriz Merino, que entonces ocupaba el cargo de premier, y que recientemente ha estado detrás de la publicación del Libro blanco de los hidrocarburos.

Fue durante la gestión de Quijandría como ministro de Energía y Minas que se modificó la Ley de Promoción del Desarrollo de la Industria del Gas Natural (27133), y luego el contrato de concesión del Lote 88 de Camisea, para favorecer la exportación de un recurso que, originalmente, estaba destinado a satisfacer la demanda interna. ¿Y quién estaba detrás de la exportación del gas? Hunt Oil.

Abrir la llave del gas de Camisea a la exportación supuso toda una manipulación de las cifras de las reservas probadas y probables, para lograr justificar que había gas suficiente tanto para satisfacer la demanda interna como para exportar. Mientras Hunt Oil propalaba que un mar de gas inundaba las profundidades de Camisea, la certificadora Gaffey había ya informado al Ministerio de Energía y Minas, entonces liderado por Quijandría, que las reservas de Camisea no eran suficientes para garantizar un proyecto de exportación. ¿Qué pasó finalmente? Camisea se abrió a la exportación a unos precios significativamente desfavorables para los intereses peruanos, y considerablemente menores a los que se hubieran obtenido si el gas se vendía en el mercado interno.

Posteriormente, Quijandría saldría del Ministerio de Energía y Minas y pasaría a ser uno de los socios fundadores del estudio Laub&Quijandría Consultores y Abogados, en cuya Web se afirma lo siguiente:

“Gran parte de los socios y asociados senior de la firma han sido altos funcionarios del Ministerio de Energía y Minas, del Ministerio de Economía y Finanzas, OSINERGMIN, así como de Petroperú”,

Entre los clientes de este estudio de abogados se encuentra, por supuesto, Hunt Oil.

El amigo Mayorga

Involucrado en un caso de conflicto de intereses por el asunto del arbitraje con Interoil, en el norte del Perú, el actual ministro de Energía y Minas, Eleodoro Mayorga también fue socio del estudio Laub&Quijandría, y es ahora uno de los mayores responsables del proceso de formalización minera.

Si bien es cierto, Mayorga fue nombrado ministro cuando el proceso de formalización minera ya había comenzado, su nombramiento se vio sucedido por algunos hechos, por decir lo menos, curiosos. Mayorga fue nombrado ministro el 24 de febrero de este año. Menos de un mes después, el 19 de marzo, el MEM emitió la RD 025, en cuestión, que establece los lineamientos para la cancelación de las declaraciones de compromisos de los mineros en vías de formalizarse; y el 30 de aquel mes, se aprobaba la participación de PlusPetrol en la explotación del Lote 76, quedando expedita la exploración y explotación de este yacimiento gasífero, y repartida como sigue: Hunt Oil (35%), Repsol Exploración (35%) y Pluspetrol (30%)

Los argumentos de Anthony Laub, la PCM y Daniel Urresti sobre el Lote 76

Hay otra curiosa coincidencia. El 29 de mayo pasado, durante la entrevista que la televisora de Puerto Maldonado LegalTV le hizo a Daniel Urresti, apareció una publicidad contratada por la PCM (veáse del min 4.49 al min 5.24) respecto de la superposición de derechos mineros y petroleros en el Lote 76.
“Basta de mentiras sobre el Lote 76” –reclamaba la publicidad–, para luego afirmar que ambas actividades son compatibles puesto que la extracción del oro se realiza sobre la superficie y la del petróleo y el gas mucho más profundo en el subsuelo. Luego, el mismo Urresti explicaría en la entrevista cómo ambas actividades son compatibles y que, puesto que los pozos de exploración están fuera del corredor minero, no hay razón para preocuparse.

El argumento de la PCM y Urresti es muy similar al esgrimido por Anthony Laub, también socio de Laub&Quijandría, para explicar las actividades de exploración que Hunt Oil realizará en el Lote 76. En una entrevista que concedió a InfoRegión, Laub declara que no existe conflicto entre la explotación minera y de hidrocarburos,

 “porque una zona que tiene potencial minero, a la vez puede tener potencial hidrocarburífero, o geotérmico, o de algún otro recurso natural que esté en el subsuelo, es decir, nada impide que si alguien sale a buscar petróleo, otro vaya a buscar mineral u otros recursos, no hay impedimento alguno con eso”.

Como hemos explicado en LaMula.pe, el Lote 76 se superpone no sólo a más de mil derechos de explotación minera; también se superpone a la Reserva Comunal Amarakaire y a cientos de derechos de uso superficial de la tierra básicamente concesiones forestales y predios agrícolas. ¿Si los 8 pozos de exploración que se han proyectado están fuera del llamado “corredor minero”, para qué necesita el Lote 76 un área tan grande?

Hunt Oil ha enviado a LaMula.pe su Estudio de Impacto Ambiental. En este documento, se especifican las actividades de exploración iniciales (los 8 pozos de exploración, la adquisición sísmica en 3D y la construcción de un campamento base a un par de kilómetros al Oeste de Quincemil), pero no se detallan los planes que tiene a futuro la petrolera texana sobre el resto de la superficie del Lote.

About Gabriel Arriarán

Es el director de Frontera Pirata. Licenciado en antropología por la PUCP, MsC in Social Anthropology por el LSE. Trabajó como reportero en LaMula.pe, fue colaborador de la revista Frontera D, en España, y de la plataforma de periodismo de investigación Convoca.pe, en Perú. Fue uno de los periodistas que participó de la investigación de los Panama Papers. Escribe sobre la actual fiebre del oro en la Amazonía, e investiga casos de trata de personas asociados a las mafias de la minería ilegal.