La elección de la sumisión

Los que lucran y los que se hacen los suecos con la trata de personas en Madre de Dios. Hay un sistema de la hipocresía organizada en torno a la lucha contra la trata de personas, funcional a todos y cada uno de los protagonistas de la explotación. Una corporación lucra de la trata de mujeres, mientras una serie de personas e instituciones competentes enarbolan la bandera de las víctimas para continuar recibiendo fondos de la cooperación o asegurarse un puestito en algún ministerio. Para ellos, Backus y Johnston es como el nombre de un dios pagano, que no debe pronunciarse.

 

En una reciente entrevista (El País, 9 de agosto de 2018) uno de los pensadores de nuestros tiempos, Richard Sennett, afirmaba:

“Con monopolios, el capitalismo pasa de ser el sistema de la competencia a ser el de la dominación”.

No es una idea particularmente innovadora. En ella convivirían felices Karl Marx y Adam Smith. Lo relevante es que hoy tenga tan sorprendente vigencia, aún en uno de los más recónditos parajes del planeta.

Porque, precisamente, esa forma monopólica del capitalismo que es la empresa Backus y Johnston, que controla casi el 100% del mercado de la cerveza en el Perú, desde hace años se beneficia de la explotación sexual y la esclavización de cientos de mujeres en los campamentos de la minería ilegal, a través de uno de sus distribuidores: Fidel Caviedes, y su empresa C&C Distribuciones Candia.

 

El 75% de los ingresos brutos de locales conocidos coloquialmente como prostibares, de donde de tanto en cuando se rescatan a menores de edad y a víctimas de trata sin que nadie haga nada por clausurarlos de manera definitiva, proviene de la venta clandestina de cerveza.

 

Primera página del cuaderno de cuentas del Embassy´s, un prostibar del Km. 107 de la Carretera Interoceánica, donde, desde hace años, opera un conglomerado de tratantes con total impunidad. Con esta primera página se dio inicio a la aventura de esta investigación

Una fuente en la comisión regional de lucha contra la trata de personas en Madre de Dios informó que empleados de Backus y Johnston se han acercado a preguntar cómo podrían dar una mano contra este flagelo. Es muy fácil, estimados señores que me tiran arroz cuando les solicito una entrevista: dejen de vender cerveza a Fidel Caviedes y a C&C Distribuciones Candia. No creo que les sea difícil reconocerlo. El tipo confensó vender para ustedes 1.26 millones de soles al mes, monedas más o menos.

Como si esto no fuera suficiente, la hipocresía que rodea a la lucha contra la trata de personas puede llegar a ser casi tan denigrante como la esclavitud en sí.

Muchas instituciones competentes están al tanto del problema. Lo sé, porque yo personalmente les he detallado la situación, o les he enviado a su Whatssap o a sus correos particulares los enlaces que aquí mismo encontrarán, con las diversas entregas de esta investigación.

Desde el suo piccolo, cada uno tiene poder suficiente para convocar a los demás y dar salida esta situación vergonzosa, a dos años del bicentenario de la independencia.

Pasemos a enumerarlos: el gobierno regional de Madre de Dios con Luis Otzuka a la cabeza (el más honesto, dentro de todo, porque de frente te dice que no piensa hacer nada), el Ministerio del Interior, la fiscalía especializada en trata de personas de Madre de Dios, liderada por el doctor Luis Alberto Sánchez, ONG como CHS-Alternativo y Promsex (que se especializan en el tema y han recibido millones de la cooperación internacional), la Iglesia Católica, las evangélicas, y los medios de comunicación, (que también facturan millones a Backus por concepto de publicidad).

Motocares transportando cajas de cerveza por una de las trochas que conducen a los campamentos de la minería ilegal. El principal distribuidor de cerveza en la zona se llama Fidel Caviedes. Mediante su distribuidora, C&C Distribuciones Candia, ubicada en el mismo Km. 108 de la Interoceánica, compra a la fábrica de Backus, en Cusco, entre 1 y 1.25 millones de soles al mes en cerveza.

Sin excepción, cuando se trató de Backus y Johnston, todos ellos optaron por mantener cerrada la boca en todos los idiomas. Las excusas son de toda laya: incompatibilidad de misiones, visiones y funciones (falso), escasez de recursos (falso), debido proceso (falso), ineptitud y probable corrupción de algunos funcionarios (verdadero). Mientras tanto: cocineras, damas de compañía, mozos, guachimanes y cajeras purgan las prisiones preventivas y las condenas y pagan las multas que deberían recaer sobre quienes realmente lucran de este crimen.

El estupor, y la pena ante esta realidad, me llevan a considerar que, a lo peor, los verdaderos esclavos se encuentran, no en los campamentos de la minería ilegal, sino en estas instituciones, y que estos probos secretarios y burócratas de bien han sido dominados y denigrados por una corporación que ha contado al ex Premier, Fernando Zavala como su gerente general, y al ex presidente Pedro Pablo Kuczynski como uno de sus directores.

La sistemática deshumanización, característica de la producción social de un esclavo, imagino, ha sido puesta a trabajar sobre estas personas y estas instituciones con implacable violencia, y ha concluido, pues como suelen acabar este tipo de cosas: cuando las supuestas víctimas eligen por sí mismas su propia sumisión.

De otro modo, no se entiende por qué, mientras se encuentran en eventos, mientras cabildean y conspiran los unos contra los otros por la consecución de fondos de la cooperación, o se arriman a un político por un puesto en algún ministerio, por qué mientras se edifican castillos en el aire, como el Plan Nacional de Lucha contra la Trata de Personas, o meten a la cárcel a los más giles o a las más pobres, C&C Distribuciones Candia continúa vendiendo millón y cuarto de soles mensuales en cerveza a los prostibares del Km. 107 de la Carretera Interoceánica, a costa de la libertad de cientos de mujeres.

Frontis del prostibar Las Gatitas, en un campamento de la minería ilegal. Los Cuadernos del Embassy´s, la investigación de Frontera Pirata sobre la trata de personas y el tráfico de cerveza, demostró que el 75% de los ingresos brutos de uno de estos locales provenía de la venta de cerveza.

Las víctimas reales asumen el riesgo y la pérdida. Todos, en la cadena de distribución de cerveza que controla Backus y Johnston –hasta sus puntos de venta finales, los prostibares– pasan por caja. Y un equipo de secretarios hace de la bota sobre sus cabezas una forma de existencia. El silencio es un pacto ganador.

Con una precisión y una belleza aterradoras, Nicanor Parra sintetizó la situación que acabó de describirles en un solo verso brutal:

Dentro de la jaula hay alimento. Poco, pero hay/Fuera de ella sólo se ven enormes extensiones de libertad.

 

*El video de los camiones descargando cerveza en el almacén de Distribuciones Candia en La Pampa, fue filmado por Manuel Calloquispe, finalista el año pasado al Premio Nacional de Periodismo del IPYS.
*Las fotografías que acompañan esta encendida columna son de Rodrigo Abd, ganador del Premio Pulitzer de fotografía.

 

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