Veintidós meses sin comerlo ni beberlo.

Luego de 22 meses privada de su libertad, y una condena a 8 años de prisión anulada,  Mayra Bastos García saldrá hoy en libertad. Su caso extiende una sombra de vergüenza sobre el sistema de persecución de los perpetradores del delito de la trata de personas en el Perú, y más aún, sobre organizaciones de la sociedad civil que lejos de solidarizarse con los supervivientes, los abandonan.

El pasado jueves 11 de octubre el Poder Judicial declaró fundada la petición de anulación de la sentencia a ocho años de prisión a Mayra Bastos García, como cómplice secundaria del delito de trata de personas.

El día de hoy, deberían acabar los 22 meses de prisión para Bastos García. Entre las 6 y 7 de la tarde de hoy Mayra sale libre. Se ha declarado nulo el proceso anterior. Se abrirá un juicio nuevo, con un nuevo colegiado, mientras la ciudadana deberá quedarse en la ciudad de Puerto Maldonado bajo régimen de conducta.

 

Detención preventiva

Bastos García fue detenida preventivamente el 27 de noviembre de 2016, después de haber pasado una semana atendiendo a la caja del prostibar conocido en el Km. 107 de la Carretera Interoceánica como Casablanca. Tanto ella como Sandra Elizabeth Santos Esteban fueron intervenidas por la policía y el Ministerio Público luego de recibir la primera institución la denuncia de dos damas de compañía, minutos después de una pelea al interior del referido prostibar. (Lee la historia completa en De marginal a criminal) La condena a 12 años de prisión contra Santos fue confirmada por la sala.

Tres semanas antes de la detención de ambas, nuestro investigador Gabriel Arriarán, entonces contratado por la ONG Promsex para la realización de un estudio sobre la situación de la salud de las mujeres en La Pampa, hecho durante una campaña sanitaria, había identificado a Bastos García como víctima de trabajo forzoso. Prueba de ello fue la encuesta que se hizo a Bastos García, la entrada correspondiente a ella en la base de datos a la que se volcó toda la información de la campaña de salud, y el libro que se escribió gracias a esa información, en el que la historia de Mayra aparece bajo sus iniciales: Espacios de frontera y excepción

Un dato crucial, además, apunta que más del 50% de los detenidos por trata de personas en el penal de San Francisco de Puerto Maldonado, en febrero de 2017, no tenía una sentencia en firme.

Una víctima de las (presuntas) buenas intenciones

Tal como informamos en Frontera Pirata, este caso es el emblema del fracaso de las políticas de persecución contra la trata de personas y  del sistema de atención a sus supervivientes.

Mientras ONG para estatales como CHS-Alternativo continúan demandando mayores presupuestos al Estado para la atención a las víctimas, los fiscales que pidieron la prisión para Bastos García, entre ellos Luis Alberto Sánchez Villarán, eran capacitados en los talleres para operadores de justicia que que suele efectuar la organización.

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Instituciones como Promsex, por otra parte, se negaron a entregar oportunamente a la defensa de Bastos García la documentación que la acreditaba como víctima. Pruebas que serán vitales para demostrar la inocencia de Mayra en el próximo proceso que deberá seguir, como una entrada de una base de datos,  continúan en el correo de la señora Susana Chávez, directora de Promsex, sin que hasta el momento hayan sido entregadas.

Sospechosos habituales

Mientras todo esto sucedía, con dos cajeras detenidas, el Ministerio Público dejó en libertad a quien fue identificado como el dueño del prostibar donde detuvieron a Mayra, el Casablanca. Su nombre: Yasser Ricardo Huamán Herrera. Aquí su fotografía.

Yasser Ricardo Huamán Herrera, en una fotografía pública de su cuenta en Facebook.

Documentación de la propia fiscalía indica que Huamán Herrera se haya comprendido, dos procesos por trata de personas –incluido el de Bastos García–, que hasta el momento ha seguido en libertad.

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Huamán Herrera no es el único implicado en este caso. También se ha sindicado a Mary Claudia Gutiérrez Flores, identificada con DNI 40707067 como el contacto que esta red de presuntos tratantes tenía en Arequipa. Ella, se habría encargado de la recepción de las víctimas en esta ciudad, y su traslado hasta el Km. 107 de la Carretera Interoceánica, donde está domiciliado el Casablanca.

 

Complejidades de la vida en libertad

Es de suma importancia que la Unidad de Atención a Víctimas y Testigos del Ministerio Público cumpla con proteger a la ciudadana Bastos García, así como a las demás víctimas huidas del Casablanca.

A partir de hoy, a las 7 de la noche, además, Mayra necesitará un nuevo empleo, lejos del espacio sin ley de La Pampa, y un alojamiento seguro. Cualquier información a este respecto, comuníquense por favor con nosotros a: fronterapirata@gmail.com.

 

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